Apego ansioso: una visión innovadora que realmente SANA

Apego ansioso: una visión innovadora que realmente sana

En los últimos años el término «apego ansioso» ha empezado a aparecer por todas partes: en redes, en terapia, en conversaciones entre amigas. Y no es una moda pasajera: entender tu tendencia a vincularte es una de las formas más claras de entender por qué te relacionas como te relacionas.

Aunque si realmente quieres sanar te invito a NO encasillarte y a NO quedarte únicamente en tu estilo de apego. 

Apego y vínculos desde una visión innovadora

La teoría del apego explica cómo, desde la infancia, aprendemos una forma de vincularnos a partir de cómo respondieron a nuestras necesidades las personas que nos cuidaron. HASTA AQUÍ TODO BIEN.

Según la teoría del apego: cuando esa respuesta fue inconsistente, a veces presente, a veces ausente, sin que pudieras predecirlo, es habitual desarrollar un apego ansioso: una necesidad intensa de cercanía, unida al miedo constante a que esa cercanía se pierda. NO TAN BIEN.

Desde mi visión: Cuando nuestros cuidadores NO pudieron sintonizar con nuestras necesidades reales, desarrollamos unas heridas, que nos hacen vincular desde ese lugar.

El problema de la teoría del apego

La teoría del apego, encasilla a las personas en varios tipos: apego ansioso, evitativo, desorganizado y seguro. el problema es que, según esta teoría, estas personas desarrollan patrones muy concretos en pareja.

Por ejemplo las personas con un apego ansioso, tienen: necesidad de contacto constante, dificultad para tolerar el silencio o la distancia, interpretación catastrofista de pequeños cambios («no me ha contestado, seguro que algo va mal»), y una autoestima que sube y baja según cómo sientas de cerca a la otra persona.

En la práctica, no siempre es así. Todo va a depender de con quién vincules e incluso en una relación vemos que un evitativo, también usa patrones de dependiente y a la inversa. Por eso me gusta tanto , mi enfoque, porque ayuda realmente a los pacientes a entender y sanar. A mi misma, me ayudó a sanar mis vínculos afectivos. 

Las heridas y la dependencia emocional: la relación entre ambas

Un niño necesita sintonizar con un adulto para sentirse a salvo. Si esto NO ocurre de manera natural. El niño, instintivamente, deja de ESCUCHARSE para conectar con las necesidades de sus cuidadores. Es supervivencia.

Si te sentiste abandonada, poco validada o tuviste que asumir una responsabilidad que no te correspondía, lo más probable es que dejaste de escuchar tus necesidades para atender las necesidades del otro. Quizá aprendiste a complacer, para recibir amor.

El problema es que como adulta aún sigues replicando estos patrones en tus relaciones afectivas.

Indicadores para saber si vinculas desde la dependencia emocional

Cuando te vinculas desde esa patrón de dependiente emocional, que NO eres tú:

  • Sientes ansiedad cuando no tienes noticias de tu pareja durante unas horas
  • Necesitas confirmación frecuente de que todo va bien entre vosotros
  • Te cuesta disfrutar del presente de la relación porque estás pendiente de si se va a acabar

Si te reconoces en varias, NO es un fallo de tu persona, es un patrón aprendido, que se puede TRANSFORMAR con el trabajo adecuado, reconstruyendo poco a poco la sensación de seguridad que en su momento no se terminó de instalar.

Si quieres explorar si tu forma de vincularte tiene más patrones de apego ansioso que de apego seguro, puedes empezar por este test gratuito, pensado para ayudarte a ver el patrón con más claridad.